Junta diversaANÁLISIS Y OPINIÓN Por Alberto Javier Mazza Por estos tiempos hay quienes están obsesionados con la palabra libertad pero no con el significado de la misma, tanto que los lleva a interpretar todo lo contrario a lo que quieren expresar. Se transforma y moldea a la conveniencia de las circunstancias.Dejan en claro por tanto, que para ser realmente libre basta con representar a su colectivo, con lo cual pierden libertad. Eso sucede en la aldea con el mes de la diversidad que tiene consecuencias insospechadas por estas horas.

En la causa de la lucha por los derechos de la comunidad LGBT+, se plantea desde diversos sectores político-partidarios como una causa ideológica, pues responde a una concepción de ideas sobre un tema, y no a la libertad de ser lo que uno elige ser.

Esto queda de manifiesto en Florida, nuestra aldea, con una discusión política llevada al ámbito público.

La pregunta en cuanto a si está necesariamente ligada esta lucha con una ideología político partidaria, es compleja en tanto y cuanto integrantes de un mismo cuadro político envían mensajes contradictorios, tanto en el discurso como en la práctica.

Es un tema no saldado internamente. Y así lo demostró la coalición multicolor en Florida en las últimas horas al enfrentar un planteo de un edil frenteamplista, no con argumentos sobre el tema de fondo, sino con una concepción ideológica de la defensa de la libertad y de los derechos reclamados por la comunidad LGBT+. Por si fuera poco también lo demuestran los colectivos,al existir al menos dos posiciones de colectivos LGBT+.

El tema de fondo no es sencillo y por si fuera poco se mezcla política con religión. Sólo ha faltado que alguien mencione "las buenas costumbres"

No debemos obviar que tanto lo que se presenta a la derecha como a la izquierda en ideología político partidaria en algunas partes del mundo, no siempre reconocen derechos referidos a la orientación, preferencia o identidad desde el punto de vista de la diversidad sexual.

Solamente conciben macho y hembra “como manda la Ley”, donde para algunos la ley es divina para otros la natural, (igual que en la aldea), pero con mandatos claros de persecución hasta la cárcel o la muerte si es preciso.

Es contradictorio que se pretenda plantear el tema de la libertad de opinión (respetable por cierto y cuya defensa debe ser permanente) pero no se defienda con la misma fuerza la identidad del otro, que en definitiva es el tema de fondo por estos tiempos.

LOS HECHOS En Florida, nuestra querida aldea, se intenta confrontar posiciones cuando una representante del Partido Nacional, la edila Andrea Peluso, que ocupa el cargo de vicepresidenta de la Junta Departamental se manifiesta contraria a que el edificio del organismo esté iluminado con los colores de la diversidad y que la conmemoración dure un mes, en referencia al mes de la Diversidad.

El comentario no lo realizó en el ámbito que integra y representa, sino que lo hizo a través de las redes sociales y a partir de allí generó comentarios de apoyo y otros opuestos.

Una de las reacciones provino del también edil Alejo Pérez (Frente Amplio-MPP), para quien la edila Peluso al no sentirse representada por la institución que integra y representa debería “dar un paso al costado”.

REACCIONES Más allá de las reacciones de respaldo a la edila Peluso en redes sociales, como las del líder de su sector, Carlos Lafigliola, el primer comunicado público provino de Cabildo Abierto en Florida, donde extensamente dejan en claro su oposición ya no solamente a la opinión de Alejo Pérez, donde aparentemente atacó la libertad de la representante, sino a lo que llaman “imposiciones ideológicas que se están dando en los últimos años”.

Sobre los comentarios generados, incluidos los del edil frenteamplista, los cabildantes, a texto expreso consideran que son “ataques y comentarios de odio”…”rozan el totalitarismo, distan de una Democracia plena, cercenan nuestra libertad”. Más adelante establecen su oposición a la decisión de iluminar la sede de la Junta Departamental con los colores de la diversidad al señalar “estas proposiciones son la antítesis de una institución que, entendemos debería ser imparcial, ya que dentro de sus instalaciones concentra representantes con distintas posturas sociales, y muy importante, representan a una gran parte de la población floridense, y como tal se debe respetar su pensamiento, aunque este sea contrario a cualquier propuesta o resolución, se deba a su religión cristiana, la cual muchos compartimos, o por cualquier otro pensamiento u opinión”.

Agregan que son “inaceptable estas imposiciones ideológicas que se están dando en los últimos años, y anhelamos que se le ponga fin que podamos volver a velar y proteger nuestros derechos, por el cual somos todos iguales, para poder así mantener nuestro país libre y democrático”.

Esta declaración a las claras también trata de imponer una ideología, por lo cual no contribuye a esclarecer posiciones, sino al contrario, es funcional al enfrentamiento.

Posteriormente surgió una declaración de la bancada de ediles del Partido Nacional de Florida que apunta a desmerecer la opinión del Edil frenteamplista Alejo Pérez por su condición de integrante del Movimiento de Participación Popular (MPP), acusándole de pertenecer a un grupo con “una conducta encubridora” ya demás de ejercer violencia cuando afirma el comunicado del oficialismo departamental “violenta el derecho de una mujer a expresarse libremente con presiones y amenazas indebidas”.

Los blancos de Florida insertan en su declaración lo que entienden es “conducta encubridora” ya que tuvo la misma reacción –según se desprende- con hechos denunciados a nivel nacional respecto al Senador Charles Carrera y “no se la pidió en su momento al diputado Daniel Placeres por el caso “Envidrio”.

Poco después surge otra declaración, en este caso de “Mujeres nacionalistas”, quienes señalan “repudiamos los agravios sufridos por la edila del departamento de Florida, Andrea Peluso”, pero no aclara quién profirió los “agravios” ni en qué ámbito.

Menciona a la “libertad de pensamiento y expresión como derecho fundamental de todos los seres humanos. Por lo que cada uno puede y debe defender su postura sin agraviar ni descalificar a otros, pero también siendo respetado por los demás”.

96 horas después de publicado este tuit, donde Peluso hizo uso de su libertad, aún sin tener en cuenta el contexto, y Pérez también hizo uso de su libertad asumiendo su postura frente a la institucionalidad, el tema sigue en entre actores políticos.

Temas de cúpulas que no necesariamente copulan para engendrar un proyecto de convivencia que se transforme en un bien común y contribuya a entender un tema con claridad como es la defensa de los derechos de la comunidad LGBT+.

En Florida, nuestra aldea, la libertad es diversa.

Andrea Peluso TUITAlejo Perez tuit